La clase trabajadora de Puerto Rico ha sido protagonista de numerosas luchas que le han garantizado mejores condiciones laborales a les trabajadores. Sin embargo, la lucha no solo se ha limitado a esto, sino que también ha velado por la preservación ambiental y se ha posicionado en contra de la contaminación que afecta la salud de les ciudadanes. Alrededor de la isla, las comunidades se han encargado de llevar a cabo estas luchas y resistencia por la preservación del ambiente. Por ejemplo: los pueblos de Guayanilla y Peñuelas han sido lugares donde la clase trabajadora se organiza en contra de estos crímenes ambientales e intentan todo lo que pueden con el fin de preservar el medio ambiente.


En las pasadas décadas, entre Guayanilla y Peñuelas abundaban las petroquímicas. Durante ese tiempo, en la bahía de Guayanilla ocurrió un derramamiento de petróleo el cual se incendió. Este incendio, de no llegar a ser controlado, podría haber causado una catástrofe a niveles nacionales. Incluso, pudo haber afectado la mitad de Puerto Rico de no haber sido puesto bajo control, ya que cerca se encontraban otras petroquímicas y los tanques de la Texaco. El gobierno central no ayudó en controlar este incendio, sino fue gracias a los esfuerzos de les trabajadores de los Remolcadores Padilla de Guayanilla que se pudo controlar y se evitó una catástrofe nacional. Fueron les trabajadores quienes dieron la cara y al final salvar al país de una crisis ambiental.


En el municipio de Peñuelas, se llevó a cabo la lucha en contra del gasoducto del sur. Este gasoducto amenazaba con destruir varias cuerdas de terreno, lleno de ecosistemas y la seguridad de les ciudadanes. Fueron les trabajadores de los pueblos del sur que lucharon en contra este proyecto. Fueron muchos meses llevando a cabo manifestaciones donde fueron arrestades y agredides varies manifestantes hasta que por fin lograron eliminar la posibilidad de la construcción del gasoducto. Igualmente, en el municipio de Guayanilla se dio la lucha en contra de los molinos de viento. Ya que supuestamente la construcción de estos molinos estaba destinada para la producción de “energía limpia”. Sin embargo, la construcción de estos molinos requeriría la destrucción de 100 cuerdas del Bosque Seco de Guánica. Gracias al esfuerzo de les trabajadores y el del Instituto de Cultura Puertorriqueña que la construcción de estos molinos se pudo paralizar. Ya que como mencionamos anteriormente pretendía destruir una parte del Bosque Seco y en esta misma construcción también se iban a ver destruidos varios yacimientos arqueológicos. Al día de hoy podemos asegurar que de no haberse dado estas luchas defendiendo el medioambiente, los efectos de los terremotos hubiesen sido peores.


Por último cabe mencionar el Campamento Contra las Cenizas de Carbón en Peñuelas. Este campamento estaba compuesto por vecinos de Guayanilla y Peñuelas. Por meses, este grupo se congregaba a son de manifestación para evitar el deposito de cenizas de carbón en un vertedero de la zona. Cenizas tóxicas que provocarían el envenenamiento en las personas al esparcirse por el aire o al integrarse en los cuerpos de agua cercanos. Los efectos de las mismas pueden provocar distintos tipos de cáncer e incluso abortos espontáneos. En estos encontronazos muchas personas fueron arrestadas entre elles, muches trabajadores y muchas madres. Madres que luchaban por tener condiciones ambientales que no les afectara la salud a sus hijes. La lucha continuó hasta lograr su objetivo, eliminar el depósito de cenizas en Puerto Rico.

Manifestantes usan arte corporal y pancartas para expresarse en contra del depósito de cenizas.
Una de las estrategias de lucha del campamento fue el bloquear el paso de camiones que transportaban las cenizas tóxicas y evitar el que se depositaran en el vertedero. Peñuelas, Puerto Rico.

Gracias a las personas que formaron parte del campamento, en Puerto Rico se consiguió la prohibición del depósito de cenizas tóxicas en la isla. Toda esta labor monumental, que nace desde abajo, con el fin de vivir vidas dignas, saludables y defendiendo el medio ambiente es solo la prueba de que la lucha de la clase trabajadora siempre irá de la mano con la lucha ambiental.

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